
Introducción:
Hoy es común ver publicidades donde la preparación premilitar se representa con jóvenes corriendo en el barro, arrastrándose, gritando consignas o realizando ejercicios físicos extremos. Esa imagen, aunque impactante, no refleja la realidad de lo que hoy evalúan las Escuelas Matrices de las Fuerzas Armadas y Policiales de Chile.
La formación actual apunta a algo muy distinto: postulantes capaces académicamente, estables psicológicamente, con vocación real y sólidos valores.
Desde 1978, en Premilitar Precht hemos trabajado de manera continua preparando jóvenes para los procesos de admisión de las distintas escuelas militares y policiales del país, adaptándonos a la evolución real de estos sistemas de selección, lejos de caricaturas o imitaciones superficiales de la vida militar.
Comprender qué se evalúa hoy realmente es el primer paso para prepararse de forma correcta y responsable.
Rendimiento académico:
«el pilar del proceso».
Uno de los errores más frecuentes es subestimar la exigencia académica. Hoy, las escuelas buscan postulantes capaces de comprender, razonar y analizar, no solo de obedecer instrucciones.
Los procesos de admisión evalúan contenidos como:
- Matemáticas
- Lenguaje y comprensión lectora
- Historia y formación cívica
- Cultura general
Desde nuestra experiencia preparando postulantes desde 1978, sabemos que una base académica débil es una de las principales causas de rechazo, incluso en alumnos físicamente aptos.
Hoy se forman profesionales al servicio del Estado, no figuras decorativas con uniforme.
Evaluación psicológica:
Estabilidad, criterio y autocontrol.
Las pruebas psicológicas cumplen un rol central. Buscan identificar:
- Estabilidad emocional
- Manejo del estrés
- Capacidad de adaptación
- Toma de decisiones bajo presión
No se evalúa “dureza”, sino equilibrio mental y madurez personal.
A lo largo de décadas de preparación de postulantes, hemos visto que quienes fracasan en esta etapa suelen haber sido entrenados solo en lo físico, sin un trabajo real de autoconocimiento y criterio.
Entrevista personal:
mucho más que responder bien.
La entrevista personal no es un trámite: es una instancia decisiva.
Aquí se observa:
- Claridad vocacional
- Motivaciones reales
- Coherencia entre discurso y actitud
- Conocimiento de la institución
Las respuestas aprendidas de memoria o las frases vacías quedan rápidamente en evidencia.
Desde 1978, nuestra preparación ha puesto especial énfasis en formar postulantes capaces de expresar con honestidad y madurez por qué desean servir, entendiendo la responsabilidad que ello implica.
Vocación:
la diferencia entre querer
y estar dispuesto.
La motivación puede nacer de una imagen atractiva o de una etapa personal.
La vocación, en cambio, se demuestra con:
- Conocimiento real de la carrera
- Aceptación de sus sacrificios
- Compromiso a largo plazo
Las Escuelas Matrices evalúan si el postulante entiende la vida institucional más allá del uniforme. Esta comprensión profunda es uno de los ejes que históricamente hemos trabajado en Premilitar Precht.
Valores y conducta:
lo que sostiene al postulante.
La formación militar y policial descansa sobre valores claros:
- Disciplina
- Responsabilidad
- Honestidad
- Perseverancia
- Respeto por la autoridad y la ley
Estos valores no se improvisan ni se actúan. Se reflejan en la conducta cotidiana, en el lenguaje, en la actitud frente a la exigencia.
Nuestra experiencia desde 1978 nos ha demostrado que el carácter del postulante pesa tanto como su puntaje o condición física.
Condición física:
un requisito, no el objetivo
La condición física es necesaria, pero no es el eje del proceso.
Las escuelas forman físicamente a sus alumnos. Lo que esperan al inicio es:
- Salud compatible
- Base física mínima
- Disposición al entrenamiento
Correr en el barro antes de postular no garantiza nada si no existe preparación académica, psicológica y moral.
Conclusión: prepararse bien es entender la realidad
Postular hoy a las Fuerzas Armadas y Policiales en Chile exige una preparación integral y consciente.
La experiencia acumulada desde 1978 nos ha permitido comprender que el éxito no está en imitar la vida militar, sino en prepararse seriamente para ingresar a ella.
En Premilitar Precht trabajamos para formar postulantes sólidos, informados y vocacionalmente comprometidos, capaces de enfrentar los procesos de selección actuales y de mantener, una vez dentro, el legado y la responsabilidad que implica servir al país.

